sábado, 3 de octubre de 2009

MATEO 18, 1-4

¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?

En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: ¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos? Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.

Los discípulos buscan un respuesta de Jesús, ¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?, ¿Por qué hacen ellos esta pregunta?, ¿Acaso aún no habían entendido las enseñanzas de Jesús?. El Señor toma un niño y lo pone en medio de ellos para hacerles una enseñanza, para que entiendan la comparación. ¿Por qué?. Los niños son mas inocentes, no están contaminados de ambiciones, también los niños representan a los pobres, porque no tienen importancia en la sociedad. Al final nos agrega algo muy importante: “No es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.”

Y el Señor nos hace una gran advertencia: “Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños”, es decir, tenemos que cambiar de actitud, tenemos que suprimir de nuestro corazón toda envidia y ambición que lleve a desear puesto de honor.

A Dios, poco le importa el rango o el puesto que ocupemos en la comunidad, el mas humilde, será grande ante El.

Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe

“Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.”

Nuestro Señor Jesucristo, se nos identifica con los pequeños, con los marginados, no olvidemos, que el que acoge al indefenso, al humillado, al marginado, esto es, todo lo que hacemos por un hermano los hacemos también por Cristo.

Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.

¿Qué son, pues, los ángeles? Son, seres luminosos de la divina Providencia para nosotros. Son seres que nos muestran la bondad paternal de Dios, que no deja que falte a sus hijos nada de cuanto es necesario y que además cuida de sus hijos.

¿Nos guían los ángeles hacia Dios? Como intermediarios entre la tierra y el cielo, son criaturas invisibles puestas a nuestra disposición para guiamos en el camino de retorno a la casa del Padre. Vienen del Cielo para volver a llevarnos al Cielo y para hacernos pregustar, ya desde ahora, algo de las realidades celestiales.

¿Es cierto que los ángeles nos cuidan? En ocasiones es posible experimentar de manera concreta y sensible la custodia de los ángeles, con tal que sepamos reconocerla. Se trata de encuentros casuales y que se vuelven determinantes en nuestra vida. Muchas veces sin darnos cuenta recibimos una ayuda imprevista e inesperada, y por lo general la recibimos en una situación de peligro. Y hay diferentes peligros del cual nos salvan los ángeles, estos pueden salvarnos del peligro del pecado. También nos ayudan a tener pensamientos justos. En todo caso, es además un gran privilegio sentir en buena compañía a lo largo del camino de la vida, para llegar juntos a contemplar el rostro de Dios.

De Corazón

Pedro Sergio

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada